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Assignment | TGE Sesión 6 - Ética ecológica I | Foro de Discusión y Respuesta a la Conferencia

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Discussion (12)

Es difícil dar un punto en que debería cambiar la vida humana y todo lo que se relaciona a esta, política, economía, religión et; ya que son tantas las formas en las que hemos maltratado la vida del planeta y que se nos ha normalizado. Las sociedades cambian y con ellas también todo lo demás, me acuerdo antes en Costa Rica los domingos por la tarde eran muy esperados por mi, se transmitían desde las dos de la tarde un programa llamado planeta azul, era increíble, luego por la tarde noche venia National Geografic, y se terminaba por la noche las exploraciones de Jaques Cousteau explorador marino, así crecimos una generación. La educación ambiental ha sido una preocupación del gobierno costarricense, Costa Rica alberga el 6 por ciento de la biodiversidad de las especies en el mundo, se prohibió la exploración petrolera, al igual que la explotación minera, el 100 por ciento de la electricidad es producida por fuentes renovables especialmente la hidroeléctrica, la geotérmica, la eólica y la solar, sin embargo aun se depende del petroleo en ciertas temporadas. También se ha protegido la flora y fauna con la creación de parques nacionales un 25 por ciento terrestre y un 30 por ciento marítimo, se prohibió la cacería deportiva, la pesca de arrastre, entre otros medidas que hoy tienen al país como referencia en conservación, aunque aun quedan pendientes. Si se puede tratar de preservar la vida cuando hay voluntad política y educación de la mano, pero al mismo tiempo es solo un país con 51 mil 100 kilómetros cuadrados, cuando por ejemplo los grandes contaminantes son China, Estados Unidos, India que superan por millones en territorio. Como iglesia decidimos abrir un programa de llamada bandera azul, el gobierno da estas banderas azules a organizaciones que se comprometen con el ambiente a través del reciclaje, tres años llevamos siendo premiados por esta iniciativa llevado a cabo por el pastor De la Iglesia, separamos y reciclamos incluso llevando desde nuestras casas las cosas a reciclar. Son pequeños esfuerzos ante las gigantescas industrias que sin medida contaminan mucho más. 

Pero también la contaminación es un problema de status económico, el año pasado un internauta denuncio la gira de Taylor  Swift y sus conciertos en Europa y Estados Unidos, las cifras fueron increíbles, contamino mas de la que un ciudadano promedio lo puede hacer en un año, y que decir de la boda de Jeff Bezos, pago aviones privados a cada invitado a su boda en Venecia, sin embargo son los ricos los que llaman y culpan los pobres.

El status económico parece ser importante, porque mientras los ricos contaminan are o cuatro veces mas que un ciudadano promedio ellos nos llaman a dejar de usar los combustibles fósiles porque según ellos somos los grandes contaminantes. Mientras los ricos viajan en sus aviones privados, tienen mega yates (no critico sus posesiones) y contaminan mas, o que decir de las nuevas compañías privadas de viajes al espacio, cuanto contamina el pago de millones de un turista al espacio por tener esa experiencia, canto de ese dinero llega a re invertirse en la conservación, solo llega a las cuentas de los ricos que como Musk o Bezos siguen inflando sus números.

Lo que debe cambiar debe empezar desde casa, la iglesia y la sociedad en general es la educación con conciencia. Lamentablemente se nos ha privado del espacio de aprendizaje de estos temas tanto en el sistema educativo como social, hoy los gobiernos solo buscan esos famosos materiales preciosos como el litio para los autos eléctricos que son igualmente contaminantes como los de combustión interna, porque sus baterías no son reciclables, el litio ha provocado guerras y con cada guerra destrucción y contaminación, son autos que si bien es cierto usan energía eléctrica de alguna forma esa energía se debe producir, combustible o nuclear, trayendo igual o mas contaminación, y que la energía nuclear es un riesgo ante un terremoto, como en Japón, o Chernobyl , o la gran tarea de administrar los residuos nucleares. 

Por eso creo que el hogar, la iglesia y la sociedad debemos retomar estos temas olvidados, tenemos un solo planeta un solo hogar, que si no tomamos conciencia las presentes y futuras generaciones padecerán, mas fenómenos climáticos, empezamos a hablar de migración climática, hoy tenemos al fenómeno del niño causando estragos, las tierras cultivables sufrirán y con ello la hambruna, es una cadena que nos une a todos, por eso es necesario si no mas bien urgente retomar el dialogo sobre la casa común. 


¿Cómo preservar la vida en su totalidad?

     Una pregunta difícil de contestar, que se han venido haciendo los grandes líderes y científicos, pero parece una pregunta sin respuesta. Recordemos como Allan Gore desde sus épocas de vicepresidente ya hablaba del calentamiento global, que al parecer no tuvo impacto. 

Esta crisis ecológica y ambiental es como un círculo sin fin que va de lo político,social y económico. Para poder lograr un cambio o impacto significativo debemos comenzar desde abajo; empezando individualmente haciendo algún tipo de apoyo ecológico, como el reciclaje, el uso vehicular menor por decir algunos. Después continuando por la iglesia promoviendo la conciencia de la comunidad y seguir por nuestros dirigentes políticos y así sucesivamente hasta llegar a lo más alto posible tratando de fijar metas a corto y  largo plazo tratando de hacer cambios visibles. Inculcando una ética religiosa de conciencia entre el pueblo. 

       Yo se que hay métodos tratando de solucionar problemas como la reforestación. Tengo un familiar que en el estado de Arkansas se dedica a la tala y reforestación de árboles, pero todo intento de reforestación parece ser insuficiente ante el crecimiento desbordante de las ciudades y la migración ha venido a hacer este crecimiento aún más rápido en algunas ciudades del país. Solo por mencionar un ejemplo.

     Parece una bola de hielo cayendo por la montaña aumentando su tamaño con cada vuelta que da. Comienza con el incremento de la población que va a requerir más vivienda, que a la vez aumenta el consumo de bienes naturales para generar más combustible,  y así sigue y sigue la bola de nieve aumentando su tamaño cada vez más.


Cambios para una vida mejor.


En este mundo tan competitivo, tecnológico y cada vez más superficial, muchas veces nos perdemos en palabras difíciles, olvidando lo esencial: Dios ama la vida y toda su creación está conectada. Pienso en que, si verdaderamente creemos que el mundo es nuestra casa común y que Dios habita en él, ¿por qué seguimos viviendo como si el planeta fuera desechable? Algo debe cambiar. Algo podemos hacer. Entonces, ¿qué debemos cambiar en la sociedad (y en la política), en la iglesia y en nosotros/as mismos/as para preservar la vida en su totalidad? A continuación comparto algunas consideraciones:

Sociedad y política: El consumismo y el capitalismo nos han hecho creer que el éxito de un país se mide solo por cuánto dinero produce y cuánto consume, aunque en el proceso destruya ríos, bosques y comunidades enteras. Sin embargo, los pueblos originarios nos hablan del “buen vivir”. Se trata de buscar una vida digna donde los recursos alcancen para todos, sin tener que agotar la Tierra. Es pasar de acumular a cuidar. Los políticos tienen que gobernar no para el mejor postor, sino con compasión y ternura. La política es para servir, para proteger a los más vulnerables y administrar bien los recursos naturales, ayudando a su preservación y regeneración.

En la Iglesia: Es común que en las iglesias nos preocupemos demasiado por las normas y reglas, las posiciones de liderazgo y ese “más allá” del que tanto hablamos, mientras volteamos la mirada del “aquí y ahora” de mucha gente que sufre. Me impresionó el ejemplo que cuenta Boff sobre las Hermanitas de Jesús con el pueblo indígena Tapirapé en Brasil. Ser cristiano no consiste en imponer, sino en convivir y sobre todo en ser la voz de los que no tienen voz y la fortaleza de los desvalidos. Como iglesia, necesitamos bajarnos del pedestal y ensuciarnos las manos. El testimonio de Jesús no consistió en poder e influencia mundana, sino en servicio. Estamos llamados a crear espacios de verdadera igualdad, entendiendo que cuidar la naturaleza y defender a los pobres no es un tema secundario, sino el centro mismo del Evangelio.

En nosotros/as mismos/as: Todos sabemos que vivimos en un mundo en crisis, pero de nada sirve saberlo cuando somos indiferentes a lo que le pasa al otro y a la Tierra. La transformación de la vida comienza en lo que hacemos cada día, cuando vamos descubriendo que menos es más y que somos más felices cuando no nos afanamos tanto en comprar y vivimos con lo que en verdad necesitamos. Pero para lograr esto, tenemos que reconectarnos con nuestra esencia, con esa imagen de Dios que está en nosotros. Quizás esto signifique reducir lo que consumimos, reutilizar cosas, plantar vida, volver a contemplar la naturaleza con agradecimiento y ternura. Pero sobre todo, este cambio se logra cuando nos tratamos mejor unos a otros.

Me gusta la explicación y tu manera de ver las cosas ante esta ola gigantesca de destruccion ambiental. 

Comparto mi reflexión sobre la presentación de esta semana, sobre la crisis ecológica y climática:

Aprendimos que el calentamiento global, la contaminación del agua y del aire, y la pérdida de bosques y especies no son problemas aislados: están conectados entre sí, y son causados principalmente por el uso excesivo de combustibles fósiles, la producción y el consumo sin límite. Lo más doloroso es que las personas más pobres, que menos contribuyeron a este daño, son las que más sufren sus consecuencias: menos agua limpia, menos comida, más enfermedades.

Esto me deja una pregunta: ¿qué debemos cambiar, en la sociedad, en la política, en la iglesia y en nosotros mismos, para cuidar la vida en su totalidad?

En la sociedad y la política, se necesitan leyes más justas y gobiernos que realmente protejan la tierra y a los más vulnerables, no solo que cada persona recicle en su casa. En la iglesia, como personas de fe, tenemos que ser voz profética frente a esta injusticia, recordando que Dios nos puso en la tierra para cuidarla, no para explotarla. Y en nosotros mismos, el cambio también empieza en las decisiones diarias: qué compramos, cómo usamos el agua y la energía, y si nos importa lo que les pase a los más pobres.

Para conversar: ¿qué hábitos personales podríamos cambiar para cuidar mejor la creación? 

¿Y qué le pediríamos a nuestros líderes para proteger el agua, el aire y la tierra?


Mi reflexión: ¿Qué debemos cambiar para preservar la vida en su totalidad?

Esta es mi humilde reflexión sobre estos temas.

En la sociedad, pienso que hemos llegado a ser personas, grupos e incluso religiones muy individualistas, ya sea por el ego, por el deseo de independencia o por cualquier otro motivo. También nos hemos vuelto muy dependientes del consumismo, sin preguntarnos de dónde provienen los productos ni cómo llegaron hasta nosotros. Simplemente nos conformamos con satisfacer nuestras necesidades, placeres o caprichos, sin pensar en las consecuencias que esto puede tener para nuestro planeta. Esta manera de vivir ha contribuido al maltrato de la Tierra y de la naturaleza. Pienso que, como sociedad, uno de los cambios primordiales que debemos realizar es combatir el individualismo y el consumismo, y promover la cooperación y la solidaridad para comenzar a construir un mundo más compasivo, solidario y consciente del daño que muchas veces provocamos sin darnos cuenta.

En la política, pienso que estos son temas muy complicados y delicados de abordar, porque quienes tienen poder económico y político pueden tomar decisiones que afectan a toda la sociedad. Muchas veces, los intereses económicos se ponen por encima de la justicia, la moralidad y el bienestar de las personas, sin importar el daño que puedan ocasionar. Sin embargo, no debemos quedarnos callados; tenemos que hacer escuchar nuestra voz y trabajar, con la ayuda de nuestro único Dios, que todo lo puede, para promover políticas que protejan el ambiente, combatan la pobreza y practiquen la justicia social.

En la Iglesia, pienso que ya debemos dejar de señalarnos unos a otros y ponernos manos a la obra. No basta con hablar u opinar; tenemos que practicar nuestra fe mediante acciones concretas. Debemos comprometernos con el cuidado de la creación, la defensa de los más pobres y el amor al prójimo. Como comentario, recuerdo que una hermana de la clase dijo el otro día que todos, por muy pobres que seamos, tenemos algo que dar, porque Dios no nos deja sin nuestro sustento diario. Esta reflexión me hizo pensar que siempre podemos contribuir de alguna manera y ayudar a los demás, sin importar cuánto tengamos. Lo importante es tener la disposición de compartir lo que está a nuestro alcance.

En nosotros mismos, pienso que debemos comenzar por cambiar nuestros deseos y hábitos. Antes de comprar algún producto que sepamos que ha provocado daños a la naturaleza durante su fabricación, deberíamos preguntarnos si realmente lo necesitamos o si simplemente se trata de un capricho. Debemos aprender a ser consumidores responsables, evitar el desperdicio y actuar con mayor conciencia y responsabilidad. No podemos pedir que la sociedad cambie si nosotros mismos no estamos dispuestos a cambiar nuestra manera de vivir.

Finalmente, debemos comprender que preservar la vida en su totalidad significa reconocer que la vida humana, la naturaleza y todos los seres vivos estamos relacionados y necesitamos cuidado. Por eso, debemos aprender a respetar la creación y entender que nuestras acciones tienen consecuencias para los demás y para las generaciones futuras.

En conclusión, considero que el cambio debe comenzar en nosotros mismos y reflejarse en nuestras iglesias, comunidades, sociedad y política. No basta con hablar sobre los problemas; tenemos que actuar y asumir nuestra responsabilidad. Si queremos preservar la vida en su totalidad, debemos aprender a vivir con más solidaridad, compasión y respeto hacia nuestro prójimo y toda la creación.

Buenas tardes 

Reflexión:  Preservar la vida en su totalidad humana, social, eclesial y cósmica, exige una conversión profunda, pasar del  prototipo del dominio al prototipo del cuidado . Esto implica transformar la sociedad y la política, reformar  la sociedad y la política de poder y de servicio, y convertirnos personalmente en sujetos de cuidado, escucha y distribución equilibrada. La teología feminista y el ecofeminismo nos recuerdan que la vida no se defiende solo con leyes o discursos, sino con sistemas , relaciones y hábitos concretos que la hagan posible para todas las personas y para la creación entera.  

En la sociedad y en la política  debemos cambiar la lógica que trata a las personas y a la naturaleza como recursos disponibles. Es necesario pasar de políticas colaborativas a políticas de cuidado, que siguen recayendo desproporcionadamente sobre las mujeres. Esto significa presupuestos con perspectiva de género y de ecología integral, permisos de cuidado corresponsables, servicios públicos de proximidad y condiciones laborales dignas para quienes cuidan. También debemos cambiar la forma de hacer política: menos polarización y más escucha ; más participación ciudadana y menos verticalismo; menos discursos de odio; y construir más comunidades para ayudar a las personas de mayor necesidad y concientizarlas de los inconvenientes. La vida debe protegerse allí donde es mucho más débil. Infancia, personas mayores enfermas, migrantes empobrecidas, mujeres víctimas de violencia y comunidades amenazadas por la destrucción ambiental. Esto exige justicia social, vivienda digna, acceso al agua, a la salud, a la educación y a la tierra, protección efectiva de quienes defienden los derechos humanos y el medio ambiente. 

En la Iglesia el cambio no puede reducirse a dar espacio a las mujeres sin tocar las estructuras. Es necesario reconocer a las mujeres como sujetos teológicos adultos, con voz, voto, y responsabilidad en la toma de decisiones, revisar el lenguaje litúrgico y teológico, y recuperar hermenéuticas bíblicas no patriarcales que devuelvan a las mujeres su papel en la historia de la salvación. La Iglesia debe pasar del clericalismo al servicio, de la imposición al servicio, de la imposición al diálogo sinodal, de la ocultación a la transparencia, escuchar a las víctimas y rendir cuentas.  También debe asumir la conversión ecológica, no se debe anunciar el Evangelio de la vida mientras se ignore el clamor de las personas más vulnerables. 

En nosotros /as mismos /as  

El cambio también  no alcanza personalmente. Debemos revisar nuestras complicidades con la cultura de descarte : las palabras que hieren, los silencios cómplices, los privilegios no reconocidos, el consumo irresponsable, la falta de tiempo para cuidar y dejarnos cuidar.  Preservar la vida exige escuchar, pedir perdón, corregir sin humillar, compartir tareas y educar en la afectividad y la no violencia. 

Conclusión : preservar la vida en su totalidad no es una tarea de un solo ámbito. Exige cambiar la sociedad y la política para que la economía y las leyes sirvan a la vida; cambiar la iglesia para que sea una comunidad de iguales,sin excusiones, y cambiarnos a nosotros/as para que nuestro modo de mirar, hablar, consumir y cuidar sea coherente con el Evangelio de la vida.

gracias. 

En lo personal, creó que para realizar cambios en las diferentes esferas donde el ser humano se desarrolla como individuo, es esencial empezar la transformación con uno mismo. Si decimos que la globalización tiene una Linea de arriba hacia abajo y algunas veces se realiza de manera dura como lo hemos reflexionado, podemos decir, que también sucede de abajo hacia arriba y es allí donde nuestro cambio personal es esencial.

Claro, también es importante la lucha con organismos e instituciones que aboguen por los derechos humanos, que luchen por un sano contacto con la naturaleza y todos sus recursos. 

El cambio personal, implica erradicar la indiferencia hacia lo que acontece en la política y el mundo que nos rodea y que definitivamente se tienen que hacer cambios a nivel estructural, tanto en las iglesias, como en las empresas que solo buscan su interés y su crecimiento monetario.

Muchos paisajes que eran bonitos en nuestros pueblos, 40 o 50 años atrás, hoy se han convertido en basureros y depósitos de aguas negras por falta de una conciencia respecto a la naturaleza.

 Volviendo a la idea principal, personalmente, creo que, restaurando al ser Humano en su totalidad, es posible restaurar su entorno y que viva de manera ordenada, tanto política como socialmente.

Considero que en la sociedad debemos cambiar la manera en que educamos y creamos conciencia sobre la crisis ecológica. No basta con decir que debemos cuidar el planeta; necesitamos explicar con ejemplos claros cómo se ha deteriorado la naturaleza a través de los años y cómo esto afecta nuestra salud, alimentación, vivienda y economía. Muchas personas todavía no comprenden que al destruir el medio ambiente también estamos poniendo en peligro nuestra propia supervivencia.

Los gobiernos y las grandes empresas deben asumir una mayor responsabilidad, no solamente en proteger el medio ambiente, sino también en educar a las comunidades. Especialmente las industrias que utilizan grandes cantidades de petróleo, gas y otros recursos naturales deben buscar maneras de reducir la contaminación. Es necesario tomar decisiones que protejan nuestros bosques, aguas y suelos, pensando especialmente en las comunidades más vulnerables y en las futuras generaciones.

La Iglesia también debe hablar con más fuerza sobre el cuidado de la creación de Dios y recordarnos que la Tierra es un regalo que debemos respetar y proteger. Nosotros mismos debemos cambiar nuestros hábitos, evitar el desperdicio y enseñar a nuestros hijos y nietos a cuidar la naturaleza. Lo que le afecta a la Tierra también le afecta al ser humano. Preservar la vida es una responsabilidad que todos compartimos.

Considero que en la sociedad debemos cambiar la manera en que educamos.

Jose. A. Arita: Reflexión: Voy a opinar acerca del recalentamiento de nuestro planeta la descomposición, y la destrucción de nuestro hogar, yo pienso que todos en el mundo hemos contribuido al desastre natural de este mundo, y voy a empezar a señalar y a responsabilizar a los gobiernos del mundo porque ellos an sido los responsables por permitir y solapar a grandes transnacionales que an abusado del subsuelo en muchas regiones del mundo, porque no an existido regulaciones que de verdad se lleven a cabo Según las formas establecidas en los convenios que se firman, porque siempre an habido intereses de personas sin escrúpulos que las leyes an quedado debajo de los escritorios, por años Según la historias an resurgido lideres que se an preocupado por querer conservar la Ecología y la conservación de los recursos naturales no renovables, hay una lista grande de lideres a nivel mundial tanto en el Africa, Europa y aquí en nuestro continente lideres que en muchas ocasiones
 ha sido callados, y sus voces no se volvieron a escuchar, porque las manos misteriosas del poder de estos grupos an silenciado sus voces dejando solamente un legado de resistencia, a los propósitos de estos grupos de poder, por eso digo que nosotros hemos olvidado ha estos mártires de la libertad ecológica cambiar a esta sociedad soberbia y corrupta es casi imposible. Devido a la ambición de muchos que ,no. Les


. Les a importado la Situación y el nivel de vida de

 los mas desprotegidos de este planeta tierra, el sistema social en el que vivimos se a corrompido que se an vendido en esos grandes encuentros de las cupulas de cuello blanco que son como  las hienas, o como las aves de rapina considero yo que nosotros podemos hacer por mejorar el medio Ambiente con nuevos programas de conservación en la reforestación y poniendo un alto a esta carrera desenfrenada de la destrucción de nuestro planeta pero  creo que falta la concientización

 de todos los seres vivientes racionales que ocupamos este mundo y nosotros como creyentes en Dios como cristianos estamos llamados desde la fe a cuidar la creación, pues ella es reflejo de la grandeza y el poder de Dios, poder que se renueva de manera incesante. En la biblia, el Dios que libera y salva es el mismo que creo el universo y en esos dos modos debemos de actuar y estar Íntimamente conectados, la creación es. el fundamento de todos los planes de salvación de Dios. San Agustin dijo, el cuidado de la tierra es contemplación de Dios, como Iglesia tenemos que seguir haciendo un llamado, a tener deberes del cuidado de la naturaleza, como parte de nuestra fe, es un bien para la humanidad, para el mundo y los creyentes que reconozcamos mejor los compromisos ecológicos que brotan de nuestras convicciones, nosotros los humanos tenemos la libertad de hacer un aporte a una evaluación positiva, como también podemos agregar nuevos métodos de destrucción y nuevas causas de sufrimiento y verdaderos retrocesos, por eso como Iglesia no solo intentemos recordar el cuidado de la naturaleza sino que al mismo tiempo, saber que el hombre está haciendo contra la destrucción de si mismo.                     

Jose Arita

Reflexión; Voy a opinar acerca del recalentamiento de nuestro planeta la descomposición, y la destrucción de nuestro hogar, yo pienso que todos en el mundo hemos contribuido al desastre natural del planeta y voy a empezar a señalar y a responsabilizar a los gobiernos del mundo porque ellos han sido los responsables por permitir y solapar a grandes transnacionales que an abusado del subsuelo en muchas partes del mundo, porque no an existido regulaciones que de verdad se lleven a cabo según las formas establecidas en los convenios que se firman, porque siempre an habido personas sin escrúpulos que las leyes an quedado debajo de los escritorios, por anos según la historia an surgido lideres que se an preocupado por querer conservar la ecología y la conservación de los recursos naturales no renovables, hay una lista grande de lideres a nivel mundial tanto en Africa, Europa y aquí en nuestra America lideres que en mucha ocasiones han sido callados y sus voces no se volvieron a escuchar, porque la mano misteriosa del poder de estos grupos an silenciado sus voces dejando solamente un legado de resistencia, a los propósitos de estos grupos de poder nosotros hemos olvidado a estos mártires de la libertad ecológica, cambiar a esta sociedad soberbia y corrupta es casi imposible.Devido a la ambición de muchos que no les a importado la situación y el nivel de vida de los mas desprotegidos de este planeta tierra, el sistema social en que vivimos se a corrompido se an vendido en esos grandes encuentros de las cupulas de cuello blanco que son como las hienas, o como las aves de rapina yo considero que nosotros podemos hacer más por mejorar el medio ambiente con nuevos programas de de conservación en la reforestación y poniendo un alto a esta carrera desenfrenada de la destrucción de nuestro planeta pero lo que mas se necesita es la concientización de todo ser humano, que ocupa un lugar en este mundo y nosotros como cristianos que creemos en Dios estamos llamados desde la fe a cuidar ;a creación . pues ella es reflejo de la grandeza y el poder de Dios, poder que se renueva de manera incesante . En la biblia, el Dios que libera y salva es el mismo que creo el universo y en esos dos modos debemos de actuar y estar íntimamente conectados, la creación es el fundamento de todos los planes de salvación de Dios San Agustin dijo, el cuidado de la tierra es contemplación de Dios, como iglesia tenemos que seguir a hacer un llamado a tener deberes del cuidado de la naturaleza, como parte de nuestra fe, esto es un bien para la humanidad, para el mundo t los creyentes que reconozcamos mejor los compromisos ecológicos que brotan de nuestras convicciones, nosotros los humanos tenemos la libertad de hacer un aporte a una evaluación positiva, como también podemos agregar nuevos métodos de destrucción y nuevas causas de sufrimiento y verdaderos retrocesos, por eso como, iglesia no solo intentemos recordar el cuidado de la naturaleza sino que al mismo tiempo, saber que el hombre está haciendo contra la destrucción de si mismo.        

Al reflexionar sobre esta sesión y las lecturas, creo firmemente que el cambio urgente comienza por dejar de ver la naturaleza como una simple mercancía o una máquina a nuestra disposición. Para preservar la vida en su totalidad, necesitamos movernos en tres direcciones:

En nosotros mismos: Debemos dejar atrás el consumo exagerado y cultivar una espiritualidad de gratitud y respeto profundo hacia nuestra "Casa Común" y hacia todo lo creado.

En la sociedad y la política: Es necesario alzar la voz y presionar a los gobernantes para que promulguen leyes justas que frenen la destrucción ambiental, recordando que las comunidades más pobres son siempre las que más sufren las consecuencias de este deterioro.

En la Iglesia: La comunidad de fe no puede quedarse encerrada ni limitarse a un asistencialismo pasajero que no toca las raíces del problema. Necesitamos una Iglesia con una voz profética, que camine de la mano con la gente y defienda la vida y la dignidad de los más vulnerables.

Cuidar la Tierra y defender a los pobres van de la mano; esa es nuestra responsabilidad mientras cuidamos este hermoso hogar que Dios nos ha dado.